Las drogas no piensan y tu?
El consumo de drogas, y las consecuencias que llevan dicha sustancia constituyen un problema social y sanitario que afecta a España y a la comunidad internacional en su conjunto. Sólo en el estado el año pasado seis de cada diez personas habían probado por lo menos una vez en su vida alguna droga, y de esas seis, tres, tenían un consumo continuo.
Es un problema que va en aumento cada día, involucrando a menores de edad y cada vez a más mujeres.
Los cuatro puntos cardinales
Según el Dr. Arnold M.Waston, en su libro “Querer, No es Poder”, las drogas presentan una doble cara. Primero, aparecen con la imagen positiva, favorable y que tanto atrae a jóvenes y mayores. Posteriormente, esa cara desaparece. Waston explica que entonces, las drogas empiezan a mostrarse tal y como son: dolor, problemas, infelicidad y múltiples trastornos.
El autor divide en cuatro fases el proceso de la drogodependencia: Primero, se presenta la obsesión; el individuo no piensa en otra cosa que no sean las drogas. A continuación vienen las consecuencias negativas, esto es, la droga, se vuelve contra la persona y contra los demás, haciendo nociva esta droga. Después, se da en el individuo una gran falta de control así misma, incapaz de controlar una conducta adictiva que es prácticamente imposible. Por último, está la negación; los adictos niegan dos cosas: el descontrol de la droga y sus problemas con esta.
La ayuda no es poca
Para hacer frente a este problema, varias asociaciones, ofrecen su ayuda, entre ellas, Etorkintza. Esta fundación fue creada para la prevención, asistencia e inserción de las personas drogodependientes. El centro está dividido en dos partes: por un lado tienen el apartado de prevención que consiste en el trabajo con centros, profesores y talleres que se dan con alumnos de centros escolares y por otra parte esta la prevención en adolescentes y asistencia.
<Casi todas las personas que acuden a este centro ingresan de un modo voluntario exceptuando las personas que llegan por via judicial>, nos concreta Janire Elorrio la directora de este centro. < Cuando una persona viene aqui, se le hace una acogida, es decir, se le hace una especiede de recogida de informacion sobre su familia, sus consumos,… y entonces eso se lleva a un equipo, y ahi se valora, que tipo de trabajo se va a hacer con esa persona>.
Una vez hecha la valoración, dependiendo del tamaño del problema se decide ingresar o no al paciente.
Cada persona es independiente por lo que no siguen un tratamiento concreto con todos los pacientes sino que intentan adecuar un tratamiento determinado dependiendo del tipo de problema que tenga el adicto, en otras palabras, cada paciente tiene su propia terapia. < Hay veces, que necesita estar con medicos por que necesita medicacion y solo se la puede dar el medico, o puede estar con el terapeuta porque, lo que necesita, es un trabajo mas personal, mas exhaustivo respecto a algo o simplemente puede que necesite estar con un educador.> Las familias aqui, tambien desempeñan un papel ya que el apoyo familiar suele ser muy importante porque refuerza mucho el esfuerzo que esté o está haciendo por salir de la adiccion.
<Es una lucha continua y un esfuerzo diario>
Gracias a estos centros muchas personas han podido salir de esta adicción. Ahora el único recuerdo que les podrían quedar seria las secuelas que dichas drogas les dejaron tanto psicológicas como físicas en algunos casos. Pero en cualquier caso siempre quedara ese impulso de volver a recaer. < Por supuesto, con bastante facilidad. Para ellos es fácil recaer porque es algo que han estado haciendo muchísimo tiempo. Es una pelea donde nadie se rehabilita o abandona o sea, mentalmente, la sustancia la droga sigue estando. Cuando hay una droga que te ha gustado sigue estando ahí. Es una lucha diaria y un esfuerzo diario el que tiene que hacer por no volver a ellas. Es como el fumador de tabaco, que es la que mas adicción crea.